Enrique Fatjó Millet (1972-1976)

Enrique Fatjó Millet

Formó parte de la Delegación de la Asociación de Barcelona en la reunión Fundacional de la Federación en Zaragoza en 1.963 y desde la primera sesión colaboró con su talante y afición a salvar los primeros escollos que surgieron para sacar adelante los Estatutos.

Al representar a la Asociación con mayor número de socios, era consciente de que los puntos de vista de Barcelona tendrían un gran poder decisorio y, por otro lado, comprendía que las Asociaciones con menor numero de socios, tenían el temor de verse obligadas a hacer frente a costos económicos inasumibles.

El primer Congreso celebrado en Barcelona, al año siguiente de la Constitución de la Federación, marcó la pauta a seguir en la organización de los siguientes encuentros anuales, aunque todos asumíamos que los medios de todo tipo con los que contaban en Cataluña, de momento solo podían tenerlos en Madrid y Bilbao.

Enrique Fatjó fue el primer Presidente al que se le otorgó un mandato de cuatro años, una vez que las Asociaciones Fundadoras ejercieron su primera Presidencia Anual. Se vio que este sistema no era conveniente mantenerlo porque con un plazo tan corto de tiempo, no había manera de poner en marcha una actividad y llevarla a buen término, antes de que cambiara el Presidente y la capital geográfica donde se iniciaba la gestión.

Fruto de esta Presidencia por cuatro años y la personalidad de Enrique Fatjó, vio la luz el primer carnet común para todas las Asociaciones, llevando en el anverso los datos locales y en el reverso los de la Federación. Este carnet salió impreso de la industria de artes gráficas de su propiedad y con un costo que no se vio reflejado en la cuenta de gastos de la Federación.

También impulsó la publicación de noticias de las Asociaciones en las páginas de la revista de la Asociación de Barcelona, marcando un camino que luego se ha ido siguiendo por las numerosas Asociaciones que desde entonces se fueron adhiriendo año a año.

En 1.972 se celebró en Barcelona el Congreso MOROP con una participación de mas de 300 personas que no se había alcanzado nunca, ni hasta ahora ha sido superada fuera de España. El programa fue muy elogiado y el esfuerzo realizado para reunir una interesantísima colección de material de RENFE, para su exhibición, tuvo su continuidad con la creación años después del Museo del Ferrocarril de Vilanova. No cabe duda que ello fue posible gracias al buen entendimiento entre los miembros de la Asociación de Barcelona y las autoridades de RENFE y Generalitat.

La capacidad de gestión de Enrique Fatjó quedó demostrada unos meses mas tarde, al organizar el XI Congreso de la Federación con igual éxito. En la memoria de los participantes quedan las atenciones del Presidente y su familia, durante la visita a su chalet de Ocata, donde se pudo disfrutar de una magnifica maqueta Märklin en Escala H0, de la que muchos tomaron buena nota de las innovaciones para establecer los itinerarios en estaciones.

Enrique Fatjó fue siempre un entusiasta colaborador y con la Federación en marcha, se ganó la amistad sincera de gran número de aficionados de toda España.