II Congreso Madrid (27 al 29 de junio de 1964)

Después del congreso fundacional en Zaragoza, los Estatutos de la Federación estaban pendientes de aprobación por el Ministerio de la Gobernación y nadie mejor para rematar estos trámites que Juan B. Cabrera, así que en el primer año de vida, la presidencia de la Federación la llevó Madrid y en la capital de España se celebró el Congreso anual en el mes que más veces sería elegido.

En este año tuvimos el primer disgusto con el descuelgue de Valencia de la Federación. En aquel momento no veían claro que la afición a los trenes miniatura se reflejara en las actividades del resto de Asociaciones. Por tal razón figura en acta que las Asociaciones Fundadoras eran Barcelona, Bilbao, Granada, Madrid, Pamplona y Sevilla, en orden alfabético.

El segundo disgusto en la Federación fue durante la primera presidencia de Sevilla a cuenta de la petición de organizar el Morop la Asociación de Bilbao, sin haberlo comentado antes con el resto de las Asociaciones, lo cual sentó muy mal a Barcelona. Durante unos meses soportamos un calvario de correspondencia cruzada para que no se desmoronara el castillo ilusionante de la amistad ferroviaria que estábamos levantando. Nos preocupa mucho que en el Morop diéramos la impresión de que los enfrentamientos de los españoles iban a mantenerse siempre. Debemos agradecer una vez más al talante del Sr. Fatjó en este asunto y la buenísima organización del Sr. Rosich. Ambos consiguieron, cada uno por su lado, que la Federación saliera adelante y que España se apuntara el primer “tanto de tres”, en lo que era organizar bien un Morop. Los otros “dos tantos” se apuntaron en Barcelona 72 y Madrid 86.

En la primera jornada nos reunimos en el local de la Asociación de Madrid, en la calle Zurbano. Tratamos las cuestiones relacionadas con los Estatutos y se eligió presidente a Robustiano Querol, vicepresidente de la Asociación de Barcelona y responsable de la organización del próximo congreso. Granada que estuvo representada en Zaragoza, se incorporó a las tareas de la Federación.

Por la tarde hicimos un recorrido en automotor por el Ferrocarril de Almorox, teniendo la oportunidad de ver un extrarradio de Madrid a punto de transformarse.

Por la noche hubo cena en un coche restaurante situado en la vía II de la estación de Príncipe Pío, en cola de un expreso próximo a salir. Aunque nos fijamos más de uno que no estaba enganchado, el sobresalto fue menudo cuando al darse la salida, el tren que teníamos delante y desaparecer la presión sobre la topera, iniciamos un leve movimiento hacía Irún. Por lo demás la cena resultó muy agradable y ambientada.

Al día siguiente se visitó en Campamento el Acuartelamiento de Ingenieros Ferroviarios, con su locomotora de vapor propia y un vagón de ejes adaptables a distinto ancho de vía. Era el principio de una investigación que pocos años después tendría continuación con el concurso de la U.I.C.

En “land rover”, los delegados de las Asociaciones recorrimos de Atocha a Charmartín el túnel que terminaba los enlaces ferroviarios. Nos detuvimos en los andenes de Recoletos y Nuevos Ministerios pudiendo constatar que aquella obra tenía su fin próximo ya que se iba a colocar la vía al año siguiente. Finalmente se inauguró en julio de 1968.

Completó el programa de Madrid, la visita a la bodega de Gustavo Reder, donde pudimos disfrutar de su gran colección de trenes miniatura e incluso piezas mayores rescatadas de Alemania bajo el bombardeo de la última Guerra Mundial. El Sr. Reder era un enamorado del ferrocarril en general y de las locomotoras de vapor en particular. Ha sido una figura respetable dentro del modelismo ferroviario del que hemos aprendido mucho las generaciones que veníamos detrás y tuvimos la inmensa suerte de conocerle.

Así terminó este congreso y comenzó una era en la que el Sr. Cabrera se preocupaba extraordinariamente de los estatutos, las actas, el orden alfabético y demás asuntos burocráticos, mientras los jóvenes lo que queríamos era ver trenes y montarnos en locomotoras. Hacer exposiciones y jugar a sentirnos directores de las redes de miniatura. Entre todos hemos conseguido algo en todos estos años.