El XXXVII Congreso de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril  celebrado entre los días 1 y 4 de julio de 1999 en Santiago de Compostela y otros lugares de Galicia.

La parada en Viveiro
La parada en Viveiro

1. º Día del Congreso: jueves, 1 de julio de 1999

    Desde las primeras horas de la mañana en que empezaron a llegar y a recoger sus acreditaciones y demás documentación, los congresistas más madrugadores, hasta pasadas las doce de la noche en que se dio por finalizada esa larga y agotadora jornada, hubo un poco de todo. Así, lo más emocionante para todos fueron los rencuentros entre los viejos amigos, y las tertulias con sus anécdotas. También estuvo muy concurrida la Estafeta Postal, que con motivo de la edición exclusiva para este Congreso de dos Sobres y del Matasellos Conmemorativos, funcionó toda la tarde en el coche “Verderón” de la ACAF, que es nuestro Local Social y fue Sede Oficial del XXXVII Congreso.

2. º Día del Congreso: vienes, 2 de julio de 1999

    Desde las siete y diez de la mañana de ese día, hora de llegada del Tren-Hotel Rías Gallegas a la estación de Santiago, en el que llegaron los congresistas más regazados, hasta salida hacia Ferrol, nuestro “Verderón” volvió a estar muy animado. En menor medida que en el día anterior, se desataron las emociones de los rencuentros, se entregaron las acreditaciones y demás documentación y, casi seguidamente, se viajó en autobús hacia Ferrol para ganar tiempo y poder disfrutar de una larga jornada con la exclusiva de la vía estrecha de Feve.

Los congresistas en Santiago
Los congresistas en Santiago

    Y así fue. Nada más llegar a la estación conjunta ferrolana de Renfe y Feve, ya nos estaba esperando el “Apolo” que, inmediatamente después, nos llevaría hasta la cercana estación de Xubia en donde pasamos a ocupare otro tren, el llamado Tren de las piraguas, remolcado por la locomotora 1611, en el que viajamos hasta la estación de Ribadeo, con paradas en Ortigueira, Viveiro Burela Y Foz. En Ribadeo tuvimos la siempre grata ocasión de visitar el Transcantábrico y más tarde nos desplazamos hasta A Pontenova, en donde comimos y visitamos los últimos vestigios del único ferrocarril minero que hubo en Galicia.

    Bien entrada la tarde, vuelta a nuestro tren que nos estaba esperando en Ribadeo para devolvernos a Ferrol, después de una sola parada en Viveiro, en donde nos sirvieron una cena fría en el mismo tren. Y cansados del ajetreo del día, regresamos a Santiago en autobús a donde llegamos cerca de las doce de la noche.

3. º Día del Congreso: sábado, 3 de julio de 1999

    Las actividades de esta jornada comenzaron en la estación de Santiago, en donde nos estaba esperando el TRD –Especial para los Congresistas-, “Ramón Piñeiro”, que en primer recorrido nos llevó hasta Padrón. Legamos allí con una fina lluvia (el clásico “Orballo”), que en parte deslució el recorrido que realizamos “a bordo” de un tren neumático, el cual nos recogió nada más llegar a la estación padronesa. Aun así, pudimos recorrer las cuidadas instalaciones de la Casa-Museo de Rosalia de Castro, el casco antiguo de Padrón con su centenaria alameda y terminar el recorrido admirando el flamante museo ferrocarrilero “John Trulock”, de la Fundación C. José Cela. Y en las instalaciones de esta misma Fundación también tuvo lugar la Asamblea de Delegados de la Federación, que contó con una numerosa asistencia y en la que, entre otros asuntos tratados, se leyó un adelanto del programa del próximo Congreso, celebrado en el 2000 en la localidad de Nerva (Huelva).

    Después almorzamos en las amplias instalaciones del excelente restaurante Scala (con la clásica queimada incluida) y posteriormente regresamos a la estación para volver a ocupar nuestro TRD, Especial para los Congresistas, que nos llevaría hasta Vigo, con paradas técnicas en Vilagarcía, Pontevedra y Redondela. En Vigo tuvimos el honor de poder llegar en tren de viajeros hasta la Estación Marítima, cosa que no ocurría desde hace más de 30 años. Y allí nos estaba esperando la Micado 141F2346 con sus cinco coche seismiles, preparada para llevarnos de vuelta a Santiago de Compostela. Y en cuanto se marchó vació nuestro TRD Especial; salimos hacia Compostela, viajando a través del espacio y del tiempo, montados en el tren de la nostalgia… camino de Santiago.

    Por la noche, y en el incomparable marco de los salones del compostelano Hotel Meliá Confort, celebramos la Cena de Clausura en la que no faltó de nada, incluidos los discursos de rigor y el baile de fin de fiesta hasta altas horas de la madrugada, amenizado en directo por un conocido conjunto musical.

XXXVII Congreso
XXXVII Congreso

4. º Día del Congreso: domingo, 4 de julio de 1999

    A la ya clásica fotografía y posterior asistencia a la Misa del Peregrino y alocución de los Amigos del Ferrocarril dirigido al Apóstol en la Catedral, asistieron algunos menos que a la cena del día anterior. Hubo mucha emoción en las palabras del Presidente  y sobre todo al presenciar los “viajes” del Botafumeiro quien, al detenerse, después de sus idas y venidas por las naves de la gran catedral, puede decirse que cerró  simbólicamente este extraordinario Congreso, último del siglo XX que celebramos los Amigos del Ferrocarril y que además contó con la asistencia extraordinaria de Congresistas de Portugal, Francia y Holanda, a los que agradecemos especialmente su participación, al dar con ello a este XXXVII Congreso una dimensión supranacional.  

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