Incertidumbre anterior al Congreso debido a huelgas, conflictividad del País Vasco y la duda sobre un nivel de participación que garantizase la viabilidad del programa previsto.

Fuera de programa se hizo un viaje en el Transcantábrico desde la estación de Amara en San Sebastián a Guernica. En el viaje hubo descarrilo de un coche intermedio, que hizo transbordar a una unidad eléctrica que nos llevó a Durango para festejar el sesenta aniversario de la electrificación de los Ferrocarriles Vascos. La composición estuvo formada por locomotora Brown Boweri y dos coches, convenientemente engalanados, nos devolvió a San Sebastián.

Dentro ya del programa oficial, viajamos a Beasain con una composición de Lukys y la locomotora vapor Escatrón. Allí se visitó la factoría de CAF en la que se transformaba la locomotora 269.604 para alta velocidad y coches 8000 de departamentos a coches cama con duchas. También pudimos contemplar la primera serie de tolvas de ancho internacional, con destino al transporte de balasto en la nueva línea de alta velocidad.

Tras la visita, nos desplazamos en autobús para comer a el Santuario de San Ignacio de Loyola. Con nostalgia recordamos otro Congreso en el que alcanzamos a viajar en el Tren del Urola, cuyo trazado vislumbramos por las ventanas amplias de los autobuses.

Por la tarde se regresó otra vez a Beasain para subir en el Tren del Congreso hasta Irún, donde se visitó el nuevo Puesto de Mando y la playa de vías situadas junto al Bidasoa para mercancías. Mientras la Escatrón repostaba agua, los congresistas visitamos la instalación del cambio de ancho de vía de Talgo, situado a pocos metros del puente internacional.

A la caída de la tarde se regresó a San Sebastián para celebrar en el Monte Igueldo la Asamblea de Delegados. Se eligió presidente a Miguel Cano López-Luzzatti, con la responsabilidad de celebrar el Congreso de 1992 en la Exposición Universal de Sevilla.

Son admitidas en la Federación la Asociación Compostelana y Amical Ferroviaria de Barcelona.

En la tercera jornada del Congreso nos desplazamos en el famoso “Topo” a la frontera, deteniéndonos en los talleres de la Compañía para observar las mejoras que se han realizado en los últimos años.

Una vez más en autobús, nos desplazamos de Hendaya al Cremallera de Le Rhune, en el que ascendimos hasta la divisoria de Francia con España. Es la tercera vez que con motivo de nuestros Congresos subíamos a estas cumbres y la verdad es que siempre ha sido diferente.

Después de comer, bajamos a Bayona para visitar la Asociación de Amigos del Ferrocarril de la localidad, que se encuentra ubicada en un edificio parroquial de cuatro plantas. Los modelistas disfrutaron de una tarde entera con las maquetas en las que circulaban todo tipo de composiciones, incluido nuestro Talgo RD, que no sólo se ha incorporado a la Red Europea, sino también a las instalaciones a escala de numerosos aficionados.

Por la autopista regresamos a San Sebastián para la cena de clausura en el incomparable marco del Hotel María Cristina. Fue una noche agradable que terminó con un paseo nocturno inolvidable por las calles de la sin par San Sebastián.