Con una excelente participación de Amigos del Ferrocarril de Francia y España se celebró en Valencia el Congreso Anual, que comenzó con una interesantísima visita a la factoría de Meinfesa (antigua Macosa), donde se fabrican las nuevas locomotoras eléctricas de alta potencia que Renfe utilizará, tanto en la línea de alta velocidad, como en el resto de las líneas electrificadas convencionales, ya que se montarán sobre bogies de uno y otro ancho de vía.

También se pudo contemplar el montaje de las locomotoras diesel 319.200 y bogies de las unidades 446, recientemente incorporadas a servicios de Cercanías en Madrid, Bilbao y Barcelona.

A continuación se visitó la nueva estación subterránea de El Cabañal, que ha permitido resolver graves problemas urbanísticos de la ciudad del Turia, al eliminar el trazado en superficie de la línea Valencia-Barcelona por la zona de acceso al Puerto.

La sesión de trabajos en Ribarroja, nos permitió conocer una magnífica instalación ferroviaria de jardín, con locomotoras de vapor vivo que hacen las delicias del Parque Municipal. Para regresar a Valencia, algunos elegimos el automotor en lugar de los autobuses, aunque para ello tuvimos que darnos una buena caminata.

Se eligió Modelo del Año al Talgo Pendular N de Ibertrén y se dio de alta en la Federación al Centro de Iniciativas Vapor Madrid.

En la segunda jornada, hicimos un maravilloso viaje en automotor a Alcoy para visitar la factoría Miró Reig, de tradición ferroviaria en reparación y transformación de vehículos de Renfe. Nos obsequiaron con un aperitivo suculento, que permitió retrasar la comida del mediodía, tras la interesante visita a la fábrica de Paya de Ibi. ¡Cuantos recuerdos de la niñez con aquellos trenes de lata!. Se visitó el Museo del Juguete en el que se recogen importantes modelos de todas las épocas.

Después de una comida en la que se sirvieron distintos tipos de arroz, hicimos el viaje en Metro a Bétera, cruzando Valencia en subterráneo, para festejar el Centenario de la línea.

La cena de clausura en el Hotel Astoria nos permitió agradecer al alcalde de Ribarroja la acogida dispensada a los aficionados valencianos, permitiendo la instalación de trenes de vapor para disfrute de los ciudadanos. Se hicieron votos para que esta colaboración se extienda a otras ciudades y pueblos de España.

Antes de regresar a nuestras respectivas localidades pudimos contemplar en la Estación Termino un automotor 592 de cinco coches, con una intercomunicación especial entre la unidad de tres coches y la de dos (resto de un accidente por colisión contra los pilares de un puente).