Por tercera vez se celebraba en España el Congreso MOROP, que se hizo coincidir con el Congreso de la Federación para evitar duplicidad de gastos y programas.

Se demostró una vez más y haciendo ridículas las manifestaciones del presidente del MOROP sobre la impuntualidad española, que somos capaces de organizar un congreso como los mejores, además montar comidas y bebidas como nadie en Europa.

Antes de la inauguración oficial del MOROP, en la mañana del lunes, se hizo una visita en Talgo Pendular a las instalaciones de Las Matas, con demostración del cambio automático de ancho de vía. Al regreso a Madrid tuvimos un buffet increíble para los extranjeros en los andenes de la estación.

Por la tarde en Chamartín, se inauguró la exposición de Material Ferroviario que durante toda la semana atrajo a multitud de visitantes. Locomotoras y coches de viajeros de reciente incorporación, incluso se movieron por las vías de la estación llevando a bordo viajeros.

La apertura del congreso estuvo presidida por José Luis Villa, Director de Renfe, que dió la bienvenida a los doscientos treinta y cinco participantes de toda Europa.

El martes por la mañana se salió de Atocha en el Tren de la Fresa hasta Aranjuez y desde el Real sitio a Alcázar de San Juan en una composición estrella.

Frente a la estación se inauguró la Sede del Museo Nacional Ferroviario de La Mancha, alrededor de uno de los famosos molinos de viento en cuyo interior se custodian curiosas e interesantes piezas y documentos.

Al lado del patio de vías se concentró diverso material y por todo el recinto circuló incansablemente una reproducción del Talgo Pendular sobre carretilla eléctrica y remolques que permitían el desplazamiento interior.

El almuerzo tuvo lugar en un espectacular salón, por sus dimensiones, situado a la salida de la estación de viajeros.

El regreso a Madrid se hizo con detención en un apartadero para observar el paso a 160 km/h. de diversas circulaciones Talgo, y en una bodega de Villacañas, donde hubo una degustación de los vinos de La Mancha. Finalmente se entró en la capital de España por el túnel de Atocha-Chamartín sin detenernos en Recoletos ni en Nuevos Ministerios.

La segunda jornada oficial se dedicó a la tracción eléctrica por la Sierra Norte de Madrid. En electrotrén se fue a Cercedilla y en unidades de vía métrica al Puerto de Cotos para bajar completando el paisaje y continuar en electrotrén a Riofrío, en cuyo Palacio, por su ubicación, se tuvo la comida.

Por la tarde se fue en autobús a Segovia donde nacionales y extranjeros quedaron sorprendidos por la belleza de sus monumentos, singularmente el Alcázar y el Acueducto.

Sin paradas y a toda marcha, el electrotrén nos llevó a Madrid para asistir a las jornadas que Renfe montó en Chamartín, con una altura técnica y calidad de medios, como no hemos disfrutado en ningún otos Congreso Europeo.

Si las jornadas anteriores dejaron muy satisfechos a los participantes, en la del jueves, dedicada a tracción vapor, “se rizó el rizo” con dos trenes de Parla a Toledo, remolcados por la 1700 de M.Z.A. y la Mikado 2111, que durante el viaje se fueron adelantando para que todos pudieran fotografiar el espectáculo.

En la Ciudad Imperial se hicieron las visitas turísticas recomendadas y, tras el almuerzo, regreso por la tarde con doble tracción vapor, algo que no se hacía en España desde hace quince años.

El quinto día del programa ferroviario se dedicó al Metro con desplazamiento en unidades especiales hasta Canillejas, donde se visitaron los talleres y se nos ofreció un espléndido lunch por la Dirección, que nos trató con exquisita cordialidad.

La cena de clausura fue en el Meliá Castilla, con espectáculo a continuación en el Scala, que puso la rúbrica al mejor Congreso MOROP que hemos conocido en conjunto, hasta el punto que el presidente del MOROP pidió disculpas por sus desafortunadas palabras del primer día.

Por tercera vez, España quedaba a gran altura y sin arrogancia por parte de los organizadores, demostraba que para organizar manifestaciones de este tipo no tenía rival en el continente.

Queremos dejar constancia del agradecimiento de todos los españoles a la Asociación de Madrid y a sus organizadores, con especial recuerdo a José Luis Moratinos y Javier Aranguren, por lo bien que lo hicieron y lo alto que dejaron el listón de la Federación Española.

En la Asamblea de este año se aprobó la entrada en la Federación de la Asociación Don Pelayo de Gijón.