Con una organización perfecta, perspectivas de trenes a vapor en el programa, cuota similar a la de todos los años y celebrándose en el centro de España, este congreso no contó nada más que con treinta y cinco congresistas, lo cual obligó a la Federación a contribuir con sus fondos para ayudar a una Asociación joven a la que por su entusiasmo no se podía abandonar.

En la primera jornada del jueves hubo recepción de congresistas con aperitivo incluido y Asamblea de Delegados en la que se decidiría la celebración al año siguiente en Madrid del congreso nacional simultáneo con el MOROP, razón por la cual se haría en septiembre. En este año también se dio de alta a la Asociación Manchega de Amigos del Ferrocarril de Ciudad Real, con el número treinta y seis.

El viernes, viaje con tracción vapor a Salamanca y avería en la corredera izquierda que se gripó. Hábilmente reparada por el equipo de conducción a base de tubo de plástico para llevar agua, trapo mojado en aceite y alambre para mantener “el conjunto” en posición, permitió que, aunque fuera a las cuatro de la tarde, se llegara a destino.

A pesar de los intempestivo de la hora, el Ayuntamiento tuvo un coche a disposición del presidente, en el que una Comisión se desplazó para pedir disculpas por el involuntario retraso. Al alcalde se le ofreció un recuerdo de la visita.

Tras la comida, visita turística con guía y viaje de regreso sin novedad.

En la jornada del sábado, se visitaron los Talleres Generales que, por su magnitud y tradición, no podían faltar en el programa. Mientras las señoras fueron a visitar los museos para darles un respiro, ya que a continuación, otra vez con tracción vapor, se hizo el recorrido a Medina del Campo para conmemorar el ciento veinticinco aniversario de la línea. Ayuntamiento en pleno, con banda de música para descubrir la placa conmemorativa, discursos y copa de vino completaron los actos previstos.

A continuación se visitó el Castillo de la Mota y tras el regreso a Valladolid con la misma composición, cena de clausura con la sorpresa de encontrar en el vestíbulo del hotel una maqueta de locomotora de vapor realizada por varios cursos de la Escuela de Formación de los Talleres Generales de Renfe. Una maravilla muy celebrada por los asistentes que quizá, por ser menos esta vez, cupieron a más en el reparto de satisfacciones.