Foto: José Manuel Martín del Castillo

La celebración oficial del centenario de Pajares en octubre, con asistencia de SS.MM. los Reyes de España, aconsejó adelantar el congreso de la Federación al mes de agosto, limitando la presencia de los Amigos del Ferrocarril en los actos conmemorativos oficiales a una Comisión presidida por el presidente, Eustaquio de la Cruz, elegido en la última Asamblea General.

Asturias con esta celebración tenía un gran atractivo y los aficionados para disfrutar, necesitaban libertad para hacer las fotografías que quisieran, sin estar limitados por el protocolo oficial. Además se pretendía hacer coincidir el Congreso exactamente con la fecha del 15 de agosto, conmemorativa del centenario.

En la primera jornada, dominical en esta ocasión, se visitaron los Talleres de Renfe en Oviedo y se inauguró la exposición conmemorativa del centenario.

El lunes se hizo un viaje circular por las líneas de Feve siguiendo el itinerario Oviedo-Noreña-Gijón-Candas-Oviedo, que satisfizo a los más de noventa congresistas que, a pesar de ser el mes de vacaciones familiares por excelencia, lograron “escaparse” para disfrutar de la afición.

En la jornada del martes se visitaron las instalaciones mineras de Hunosa en Újo, con locomotoras de vapor encendidas.

Finalmente el jueves 15 de agosto, se hizo el viaje conmemorativo del que en 1884 hicieron los Reyes Alfonso XII y María Cristina, de gran trascendencia para las comunicaciones de Asturias.

Con los amigos del ferrocarril subieron al tren numerosas personas en Mieres, Újo, Pola de Lena, deseosas de sumarse en Busdongo al descubrimiento de dos placas conmemorativas, una de las Federaciones Asturianas de Montañismo y Deporte de Invierno, y la otra de la Asociación de Amigos del Ferrocarril y simpatizantes de la Colegiata de Arbés.

Como dato anecdótico cabe decir que el alcalde de Villamanín pronunció un bello discurso que la emoción no le permitió concluir, debiendo terminarlo el director de la Estación Invernal de Pajares.

Foto: José Manuel Martín del Castillo

Se regresó a Újo donde todos los viajeros se agolparon en los andenes para contemplar el acoplamiento de la locomotora de vapor cedida por el Regimiento de Zapadores Ferroviarios de Cuatro Vientos en Madrid. Era la 240-2215, que en olor de multitudes hizo el recorrido hasta Oviedo con el tren del Congreso.

Posteriormente continuó a Gijón remolcando por una moderna locomotora eléctrica 251, que proporcionaba el contraste de los cien años del Ferrocarril en Asturias.

Una vez más se hizo patente como la afición y el amor al ferrocarril permite acometer las más arduas empresas, como la de adelantarse a una conmemoración oficial, aunque con el respeto debido a la fecha de la efemérides.

En este año se dio de alta en la Federación a la Asociación Eurofer con el número treinta y cinco.