El Galaico Expreso fotografiado a la salida del Museo del Ferrocarril de Galicia. Foto: Miguel C. López-Luzzatti.

Con la participación de mas de ciento treinta congresistas se ha celebrado en la ciudad gallega de Orense el XLIV Congreso de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril. El tiempo espléndido ha contribuido a dar mas realce a un Programa de gran atractivo, el cual ha contribuido una vez mas a estrechar los lazos de amistad entre los representantes de las Asociaciones de toda la Península.

El Congreso comenzó en el Centro Cultural de la Diputación con una Conferencia de Rafael Cid sobre la Construcción de la Línea Zamora-Orense en la que la gran cantidad de túneles llevó 14 años construirla. También se presentó por Inorde, el Plan de Recuperación de Estaciones, que al no tener uso ferroviario, se han ido abandonando y ahora con su restauración se les va a dar otro cometido.

Visita al Museo del Ferrocarril de Galicia. Foto: Miguel C. López-Luzzatti.

En este Centro Cultural se pudo admirar la Colección del Sr. Fernández Pacheco de material de varias Escalas, aunque principalmente HO, que ha ido reuniendo a lo largo de su vida y que ya supera las 4.000 piezas.

El sábado 29 de abril comenzó bien pronto con viaje en tren Regional en Unidad 440 a Monforte de Lemos, donde se hizo un recorrido turístico en autobús con subida al Parador donde se degustó un estupendo desayuno, en el precioso patio al aire libre. Las vistas sobre la población eran magnificas y el radiante sol las hacia resaltar en toda su belleza.

El Galaico Expreso a punto para salir hacia Orense desde Monforte de Lemos. Foto: Miguel C. López-Luzzatti.

Traslado al Museo Galaico, coincidiendo con la salida hacia la estación del Tren del Congreso, que no podía ser otro que el Galaico Expreso. Una composición formada por la locomotora diesel 1812 en sus colores originales Plata con franja Verde, que nos hizo recordar aquella primera etapa de los años cincuenta, en la que las locomotoras americanas ponían música de fondo con sus bocinas de dos tonos, en las ciudades que atravesaban. Tras ella, para asegurar la tracción bajo catenaria, la 7722 inglesa de no menores emociones por el Puerto de Pajares y también por Despeñaperros, donde se estrenaron las ocho ultimas de la serie, al final de la misma década. Cuatro coches Camas en posición de día y un coche butacas, con un vagón J de apoyo y la Locomotora Mikado 141-2111 completaban este magnifico tren, que con sus tres modos de tracción, lógicamente fue fotografiado desde todos los ángulos posibles.

El Galaico Expreso estacionado en Ribadavia mientras es fotografiado por los congresistas. En primer plano, nuestro amigo Justo Arenillas, recientemente fallecido. Foto: Miguel C. López-Luzzatti.

Antes de subir al tren se recorrieron las instalaciones del Museo, comprobándose los trabajos de restauración que se llevan a cabo, con las aportaciones económicas de Instituciones y Caja de Ahorros de Galicia. Un coche de bogies de madera barnizada con la inscripción Presidente, llamó poderosamente la atención. También en el exterior el material en espera de restauración como dos ye-yes 10.800 y un coche moderno de butacas, que en su día permitirán ampliar las posibilidades de viajes del Galaico Expreso.

De regreso a la Estación, se ocupó el tren para volver hacia Orense, con parada para comer en un bello restaurante no lejos de la vía, al que le costó llegar a los autobuses por carretera estrecha y con curvas de 180 grados.

El Galaico Expreso estacionado en la línea Zamora-Orense. Foto: Miguel C. López-Luzzatti.

Por la tarde el tren de los congresistas continuó todavía con tracción diesel hasta Rivadavia, donde se hizo una visita a la Feria del Vino y casi todo el mundo compró pasteles árabes, que se ofrecían en varias tiendas. Después de disfrutar andando por las calles de la población se regresó a la Estación, donde aguardaba la Mikado dispuesta ahora para remolcar el tren hasta Orense, tras el paso del Estrella Galicia, remolcado por una más moderna locomotora eléctrica 252 que se ve por todo el país.

Ya entrada la noche hubo una demostración en el Circuito de 5 pulgadas de Carrileiros de Foula, en el claustro de San Francisco, para aquellos que aun querían disfrutar de los trenes a menor escala, aunque fueran más de las doce de la noche.

El Tren parado en un paraje único para ser fotografiado. Foto: Miguel C. López-Luzzatti.

El domingo la salida de Orense se hizo con la Mikado de protagonista por ser la excursión a lo largo de la línea de Zamora. Como en esta no hay catenaria, la 7722 quedó descansando, mientras la Diesel iba en cola para hacer de locomotora titular al regreso.

Durante el trayecto se pudieron contemplar las estaciones en restauración y sobre todo disfrutar de la parada sobre un puente y entre dos túneles, para hacer fotografías desde todos los niveles. El espectáculo estaba en ver a más de cien personas apostándose en lugares inverosímiles, para llevarse un recuerdo irrepetible.

Vista de los Cañones del Sil y de uno de los catamaranes turísticos que los recorren. Foto: Miguel C. López-Luzzatti.

Los autobuses recogieron a los Congresistas para acercarlos a la Ribeira Sacra, espléndido lugar sobre el surco abierto en las montañas por el río Sil, por el que se pudieron ver los catamaranes turísticos, navegando por el fondo del cauce fluvial.

Después de la comida basada en especialidades gallegas, vuelta al tren para regresar remolcados por la locomotora diesel hasta Orense, con tiempo para arreglarse y celebrar la Cena de Clausura en el centro de la ciudad, con traspaso de responsabilidades a los Amigos de Portugal, que colaborarán en la organización del próximo Congreso en Oporto.

En la última jornada, correspondiente al 1 de mayo, los Delegados de las Asociaciones celebraron la Junta General y los acompañantes dispusieron de tiempo libre para terminar de ver la ciudad, que con tan magnífico clima invitaba a escudriñar por todos los rincones y a contemplar los puentes, viejos y nuevos, que sobre el Miño se han situado estratégicamente, para unir la parte antigua y la más moderna de Orense.

El regreso a los lugares de origen, consumió la tarde y parte de la noche de la mayoría de los Congresistas, que una vez más hicieron promesa de volver a verse el próximo año. Esto después de cuarenta y cuatro, es todo un éxito que hay que agradecer a cuantos se han esforzado durante todo este tiempo en superar los Programas y las Atenciones.