La sede de la Asociación Burgalesa de Amigos del Ferrocarril, situada en la misma estación de Ferrocarril de la capital castellana, fue el escenario la tarde del jueves 10 de junio donde los directivos de ABUAF entregaron a los congresistas de las acreditaciones y obsequios del Congreso.

El Merintren estacionado en Trespaderne

Acompañados de una fuerte tormenta, a las 20 horas, en la Sala Polisón del Teatro Principal, los congresistas asistieron a una conferencia sobre el centenario de la estación de Burgos, que corrió a cargo de Luis Santos Ganges que, acompañado de imágenes se dio a conocer la evolución histórica de dicho edificio, que dejará de prestar su cometido cuando entre en servicio la nueva variante ferroviaria, alejada del centro de la ciudad.

Finalizada la conferencia, los congresistas se trasladaron en autobuses históricos al Monasterio de San Agustín, donde la Diputación Provincial de Burgos dio la bienvenida y ofreció un abundante aperitivo. Sobre las 22.30 horas, en los mismos autobuses y bajo una fina lluvia, se realizó la “Ruta de la Luz” para ver los principales monumentos y edificios emblemáticos del casco viejo de la ciudad iluminados.

El viernes 11, a las 9 de la mañana viaje en autobús a la estación de Trespaderne, situada en el clausurado FC. Santander-Mediterráneo, donde ABUAF tiene diverso material en perfecto estado de conservación, el “Merintren” (tractor diesel 10435, furgón D8-8153, coche de viajeros B11t-16226 y los vagones J-401889 y J-402231), algunos de los cuales realizaron diversos viajes por un corto tramo de la línea. Los congresistas también pudieron subir a un vehículo tipo zorrilla, el “Trempujo”, por ultimo se visitó el muelle cubierto donde se ha ubicado el Centro de Interpretación Arqueológica “Desfiladero de la Horadada” donde se explica la historia de los pobladores de aquella zona. El almuerzo tuvo lugar en un restaurante de Medina de Pomar, desde donde los autobuses llevaron a los asistentes a la estación de Feve de Espinosa de los Monteros, viajando en un tren procedente de Bilbao hasta Cillamayor y desde allí, de nuevo en autobús, hasta la estación de Barruelo de Santullán, donde ABUAF dispone del Ferrobús FER557-FRC524, en estado de marcha, donde se realizó un breve recorrido por la línea Quintanilla de las Torres-Barruelo de Santullán. Acto seguido se visitó el Museo de la Minería, con posterior traslado a Burgos en autobús.

El "Trempujo en la estación de Trespaderne

El sábado 12 de junio, el punto de encuentro fue la propia estación de Burgos, donde esperaba a los congresistas el tren especial, desplazado desde Lérida, formado por la locomotora diesel 10817, un furgón y dos coches “cinco miles”, que sirvió para hacer un viaje sin paradas por el “Directo” hasta Aranda de Duero. Mediante un corto desplazamiento, el tren llegó a la estación de Chelva, situada en la línea Valladolid-Ariza, donde tiene su sede la Asociación Arandina de Amigos del Tren, que se ha convertido en un verdadero museo.

La comida tuvo lugar en el Mesón “El Ventorro” y por la tarde, algunos congresistas visitaron las Bodegas “Ismael Arroyo” y una fabrica de quesos en Sotillo de la Ribera.

La vuelta a Burgos se realizó en el mismo tren y por la noche tuvo lugar la tradicional Cena del Congreso en el Hotel ABBA, con danzas folclóricas y posterior entrega del farol de testigo a la Asociación de Almería, encargada de organizar el congreso de 2005.

El tren de Lérida en Aranda de Duero

La mañana del domingo día 13, sirvió para celebrar la reunión de la Asamblea Extraordinaria de la Federación en la sala Polisón del Teatro principal, en la que la nueva Junta Directiva, presidida por Carlos Abellán, hizo entrega a diversos miembros de la Directiva anterior de placas y expuso las actividades realizadas desde que tomó posesión el día 29 de febrero de 2004, entre ellas se pormenorizó con todo tipo de detalle el contenido de la nueva pagina web, la aprobación definitiva de los nuevos estatutos de la Federación y de la creación de las diferentes Comisiones de Trabajo.

Tras la Asamblea, en una sala continua, el Ayuntamiento de Burgos ofreció a los asistentes un aperitivo de despedida.

En síntesis, un magnifico congreso en el que, pese a la tardanza en el envío de su programa y algún que otro problema con la empresa encargada de las reservas de hoteles, sirvió para que los congresistas visitaran trenes históricos, instalaciones ferroviarias en una provincia en la que la gastronomía también es un plato fuerte. Por último destacar el encomiable trabajo realizado por Fernando Díez y sus compañeros que fueron los verdaderos artífices de organizar un congreso inolvidable.