Es difícil pensar que una Asociación con solo cinco años de vida pudiera atreverse a organizar un Congreso de la Federación, pero está claro que, cuando un grupo de verdaderos aficionados trabajan con ilusión y ahínco en un proyecto, es difícil que luego las cosas no salgan bien.

Como ya es habitual, la primera tarde fue dedicada a la entrega en el Centro Cultural de la Fundación Caja Rioja de credenciales, documentación y mochilas, así como una bota, una botella de vino y un sacacorchos con inscripciones alusivas al Congreso. Después se procedió a la inauguración del Congreso, que corrió a cargo del presidente de la Asociación, José Luis Sánchez y diversas autoridades regionales, entre otras, el presidente de La Rioja, Pedro Sanz Alonso y el alcalde de Logroño, Julio Revuelta Altuna. En dicho acto se presentó el libro Ferrocarril en La Rioja, editado por el Instituto de Estudios Riojanos y se giró visita a una exposición sobre el ferrocarril en una sala contigua, con una maqueta de la Asociación y diversas fotografías, objetos ferroviarios, bibliografía, etc.

El viernes 31, tres autobuses trasladaron a los congresistas hasta el Monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla, cuna del castellano y Patrimonio de la Humanidad, con posterior visita al Monasterio de Cañas. Antes de la comida, que tuvo lugar en el restaurante Beethoven de Haro, se visitaron las bodegas C.V.N.E. donde los congresistas fueron invitados a un vino.

Por la tarde, pese a que estaba previsto realizar el viaje de vuelta a Logroño en tren de vapor, hubo de ser sustituido por otro en autobuses, ya que una de las habituales huelgas del Sindicato CGT hizo cambiar el programa previsto.

El sábado 1, la Mikado 141-F-2346 de la Asociación de León con sus coches “seismiles”, que había llegado remolcada a Logroño la tarde anterior por las locomotoras 277.066 y 319.243, esperaba a los congresistas para llevarlos hasta Castejón de Ebro. Con puntualidad helvética, el tren arrancó a las 10.00 horas. Se realizaron paradas en Agoncillo, Arrúbal, Alcanadre, Calahorra, Rincón de Soto y Alfaro, donde numerosas personas se acercaron a las estaciones para contemplar de nuevo un tren de vapor.

Una vez en la estación de Castejón, se procedió a visitar su Museo del Ferrocarril, que está situado en uno de los edificios anejos a la estación, así como contemplar el electrotrén 443 “Platanito”, estacionado en una de sus vías.

Mientras tanto, el tren fue remolcado por la diesel y la “inglesa” hasta el triangulo de Cabañas de Ebro-Grisén-Casetas, para darle la vuelta a la locomotora de vapor, debido a la ausencia de placa giratoria.

Después de la comida, que tuvo lugar en el restaurante Lozano de Castejón de Ebro, a las 18.00 horas se realizó el viaje de vuelta con la Mikado en cabeza del tren del Congreso. Por la noche tuvo lugar la tradicional Cena Oficial en el Restaurante El Bodegón Cid, donde se procedió a la entrega del farol testigo a la Asociación de Valencia.

A las 9 horas del domingo 2 de junio, el Centro Cultural de Caja Rioja fue el escenario de la Asamblea de la Federación, con visita paralela del resto de congresistas por los monumentos del Camino de Santiago en Logroño.

A medio día nuevo viaje en el tren de vapor desde Logroño hasta Haro, desde donde el tren partió, ya sin congresistas, hasta su base en León. El viaje de vuelta a Logroño se realizó en un electrotrén de la serie 432, que llegó a la capital riojana a las tres de la tarde.