La recepción de congresistas tuvo lugar en la sede de la Asociación de Madrid de la calle Zurbano, en la que el presidente, Sr. Cabrera, y sus colaboradores trabajaron lo suyo para tener a punto las vitrinas con material muy interesante y la instalación de trenes en movimiento, pasando de una a otra habitación. Por primera vez pudimos ver directamente las posibilidades de la escala N, con un circuito de doce metros de recorrido en el que nuestro buen amigo Justo Arenillas empleó muchas horas de trabajo para que pudiéramos ver la evolución de composiciones interesantísimas.

El día cinco estaba previsto viaje a Toledo con una composición formada por furgón y tres coches 5000 remolcados por la locomotora mikado 141-F-2103, de construcción inglesa, impecablemente presentada.

Hubo parada a medio trayecto para fotografiar la bella estampa del tren antes de llegar a Algodor.

En Toledo lo primero que se pudo admirar fue la estación y sus artesonados de estilo mozárabe de una gran belleza. A continuación se hizo turismo recorriendo las calles de la ciudad Imperial, admirando sus monumentos, obras de arte y bellos paisajes.

Tras la comida en el típico restaurante frente a la ciudad y el Alcázar, regresamos a Madrid en el mismo tren, cuya locomotora debió ir a dar la vuelta a Algodor, por lo que el personal de conducción y algunos colaboradores no pudieron estar con nosotros en Toledo.

Aprovecho este momento para recordar a Jaime Circuns cuyos desvelos por los trenes a vapor de los congresos le han ocasionado muchas veces estos descuelgues, quedándose sin comer y a veces hasta sin dormir.

Al entrar en Atocha la gente se acumulaba en los andenes para observar la locomotora. Esta en sus últimos kilómetros, dejó escapar con sus pitidos, como un triste presagio de su fin próximo y a nosotros se nos encogió el corazón.

La jornada siguiente fue puramente de tracción eléctrica. De Madrid a Cercedilla con una de las nuevas unidades eléctricas de cercanías 440, que se detuvo en el km. 7 para que hiciéramos una interesante visita a los talleres Talgo en Aravaca, pudiendo comprobar la alta especialización de la Base de trenes articulados, tanto en la conservación de los coches, como de las locomotoras serie 2000-T y 3000-T a ellos confiados.

De Cercedilla se subió hasta Cotos en las remozadas unidades del Ferrocarril Métrico del Guadarrama. A pesar de estar en mayo “disfrutamos” de una nevada que nos permitió conocer con toda propiedad las condiciones de explotación de pleno invierno. Comida en Navacerrada y regreso por la tarde a Madrid.

En la tercera jornada se visitaron los talleres de Villaverde especializados en la revisión y mantenimiento de locomotoras eléctricas, principalmente “francesas, inglesas y japonesas”. Pudimos ver en distintos estados a lo largo del recorrido, comprobando al final del ciclo su salida de la nave de pintura como si de un vehículo nuevo se tratara.

A continuación se pasó a los Talleres de Vías y Obras, también en Villaverde, donde se preparan los aparatos de vía para renovaciones, así como tramos de puentes para acudir ante cualquier eventualidad. En ésta, como en la anterior visita se pudo comprobar como la especialización gana día a día terreno en las diversas parcelas ferroviarias.

Las señoras tuvieron visita turística al Parador Real con la señora de Javier Aranguren como coordinadora, lo cual fue muy de agradecer pues ya sabemos lo que para ellas supone tanta máquina y tanto hierro como nos gusta ver a nosotros.

Por las vías de servicio de Renfe pasamos por Vicálvaro a Fuencarral, donde se visitaron las cocinas de la Compañía de Coches-Camas donde se preparan las comidas de los trenes. Fuimos obsequiados con una “prueba” de productos que nos permitió prescindir de la comida del mediodía.

Por la tarde se giró visita a la nueva línea nº 7 del Metro, concluyendo el congreso con la cena de clausura en el Hotel Florida, frente a la Estación del Norte.

Al final, felicitaciones y agradecimiento a Javier Aranguren, artífice del éxito del programa, con su mujer Rosa, simpatía y amabilidad.