Los que llegaron a San Sebastián la víspera y los que alcanzamos la estación guipuzcoana en las primeras horas de la jornada inaugural nos reunimos en los andenes con ese especial estado de ánimo que se crea cuando hay previsto un tren especial a vapor. La composición formada por tres coches metálicos y un furgón, venía desde Irún remolcada por la mikado 141-F-2340 del Deposito de Miranda, que con este viaje se retiraba del servicio.

La circulación hasta Beasain fue intercalada entre el Talgo de Madrid y el electrotrén de Gijón, por lo que la marcha fue rapidísima y el chocolate con churros con que se nos obsequió el Dr. Merino y sus colaboradores debió ser consumido a toda marcha.

La visita a la CAF se limitó a las naves de mayor contenido ferroviario, llamando especialmente la atención la fabricación de ruedas enterizas con tres golpes de prensa. Luego se pudo ver la terminación de las locomotoras diesel para Brasil y en revisión de un millón de kilómetros, una 7500, otras 7700 y un ter.

Se sirvió un completo aperitivo que empezó a marcar el equilibrio de este Congreso entre el contenido ferroviario y el gastronómico.

De Beasain continuamos a Zumárraga, donde trasbordamos al Ferrocarril del Urola para alcanzar Azpeitia y Loyola, donde se visitó la basílica de San Ignacio antes de comer.

Por la tarde en autobús, los congresistas fueron al Museo Zuloaga y a Zumaya, donde en una rama de los Ferrocarriles Vascongados se regresó a San Sebastián, disfrutando por última vez de los famosos coches Pullman que durante muchos años marcaron el mayor nivel de confort entre Bilbao y San Sebastián.

La jornada terminó en el Ayuntamiento, con la inauguración de la exposición “Trenes del presente y el futuro”, que durante dos semanas permaneció abierta al público. Varias conferencias completaron esta manifestación de indudable interés, que presentaba entre otros el modelo experimental de tren vertebrado de Goicoechea.

En la segunda jornada hubo concentración en la estación de Amara para ir en el “Topo” a los talleres de la compañía S.E.F.T. Posteriormente se continuó por la misma línea hasta Irún donde se visitaron los talleres de Renfe, Transfesa, Decoexa y Wagons Lits Cook, donde se vieron las operaciones de mantenimiento incluida la fundición de piezas. A la vista de los congresistas se hizo una colada para obtener un cenicero con las siglas WL que fue obsequio de la Compañía Internacional a los asistentes, además de un suculento aperitivo.

Traslado en autobús al club de Golf, donde fuimos recibidos con otro aperitivo antes de la comida. Se continuaba equilibrando lo gastronómico con los altos contenidos ferroviarios.

Por la tarde, sesión de trabajo para los ferroviarios y visitas turísticas para el resto con ascensión al Jaizkibel y Monte Igueldo. Cena de clausura en el club Náutico de San Sebastián, bello marco para una jornada insuperable. No se nos olvidará en nuestra vida. Como se dice ahora “fue demasiado”.

En la Asamblea General se decidió que el presidente y vocales serían elegidos por votación para cuatro años, resultado triunfante Enrique Fatjó Millet.

En Madrid habría un delegado permanente para resolver cuestiones burocráticas en la persona de Juan B. Cabrera.

La última jornada para los congresistas comenzó de nuevo en Amara. El tren de la Asociación de Bilbao fue traído a San Sebastián para hacer en él un viaje a Hendaya. Antes de salir se descarriló, pero rápidamente se le puso otra vez en su sitio con lo que se disfrutó de espectáculo extra. El tren iba precedido de una locomotora eléctrica que aseguraba la circulación y desde la que los más avispados tomaron fotografías del tren en los más interesantes puntos del recorrido. Este detalle inspiraría cinco años después a los sevillanos, para hacer algo similar en Riotinto y es que las buenas ideas son rápidamente asumidas para el mayor disfrute de los aficionados.

En la estación francesa se visitó la instalación de cambio de bogies del Puerta del Sol, el cambio de ejes de Transfesa y el deposito de locomotoras, donde nos fotografiamos con una BB-9200 roja del Capitole, primer tren europeo con velocidad comercial a 200 km/h.

La tarde se pasó en Biarritz comprando recuerdos en francos y regresamos a San Sebastián para iniciar el retorno a los domicilio habituales, después de tres días maravillosos en Guipúzcoa.

Castellón y Santander se daban de alta este año en la Federación con los números doce y trece.