Luminosa mañana de primavera como correspondía a la fama de la ciudad de la Giralda. La recepción de los congresistas tuvo lugar en la Sala de Autoridades de la estación de Plaza de Armas, desde donde se dirigieron al club La Rábida para inaugurar, en presencia del Director de la Tercera Zona, Jorge Santamaría, la exposición de filatelia, fotografías y maquetas ferroviarias.

Por la tarde en una dependencia de la estación de Plaza de Armas hubo una sesión de cine ferroviario y desde allí se inició el paseo en coche de caballos por el centro de la ciudad hasta el parque de María Luisa, donde en la plaza de España esperaban los autobuses para llevar a los congresistas a una “cena flamenca” en una venta de las afueras de la ciudad, situada al lado del ramal exterior de Mercancías del Plan de Enlaces Ferroviarios, que acababa de iniciar y que se terminaría en 1992.

El viernes 10 de junio, quedará en los anales de nuestros congresos, como uno de los viajes más sorprendentes jamás realizados. Se salió de Plaza de Armas en un tren especial con destino a La Mallas en la línea Sevilla-Huelva. Desayuno a bordo servido con el aire y la categoría tradicionales de Wagons-Lits, con el tiempo justo para atender a los congresistas dentro del trayecto indicado.

En Las Mallas nos esperaba un tren muy especial de la Compañía de Riotinto, o para ser exacto, una organización de circulaciones pensada para el mayor disfrute de los Amigos del Ferrocarril. En primer lugar una composición a vapor formada por la locomotora 106, un vagón aljibe, el cocho salón del “Marahá”, un coche de tercera clase y un furgón para admitir viajeros. Este material por estar en el Museo debió ser reparado y preparado para poder rodar.

Delante de esta composición, engalanada con banderas de España y Andalucía, circulaba una dresina desde la que los fotógrafos pudieron impresionar los momentos culminantes del recorrido, siguiendo el curso del río Tinto. Una locomotora diesel que abría la marcha aseguraba la tracción en caso de algún problema. Aunque lo hubo con el calentamiento de una caja de grasa de la locomotora vapor, fue resuelto por los maquinistas, haciendo una entrada triunfal en la zona del Museo, donde se pudo contemplar el variado material recogido de la antigua explotación, cuando el tren de vía estrecha era el medio de transporte, no solo para extraer la pirita, sino para llevar el personal a los puestos de trabajo.

La comida se sirvió en el balneario situado en el lago artificial que servía a la central eléctrica, lo que proporcionó una agradable frescura al ambiente.

En autobús se bajó a Huelva, donde nos esperaba nuestro Ter para hacer el regreso en un vuelo mientras el personal de servicio se desvivía por atender con licores y refrescos a los viajeros.

A la llegada a Plaza de Armas, se visitaron las instalaciones y laboratorio de ensayos de ejes OGI para el cambio automático de ancho de vía, presentando una demostración en la vía de transición con una plataforma de dos ejes.

En la jornada siguiente se visitó el Depósito de San Jerónimo donde se atiende diariamente el mantenimiento de automotores (Ferrobuses, Taf y Ter) y unidades eléctricas. En la antigua rotonda del vapor se pudo contemplar el estado de tres locomotoras y un automotor de vapor reservados para el Museo. Este material estuvo preparado para salir hacía Madrid, siendo retenido para que fuera visto por los congresistas, lo que determinó finalmente que se quedara en Sevilla y sólo muchos años después, en 1990, el Santinal o piojo verde viajó a la capital de España para su restauración.

A continuación en un Ter especial se recorrieron los trazados que en diciembre serían levantados y los nuevos en fase de montaje. En la estación de contenedores de La Negrilla se asistió a una demostración de carga y descarga que fue al final aplaudida por la precisión en la ejecución de los movimientos.

Se regresó a Plaza de Armas y en la Unidad de Ferrocarriles nos visitó el alcalde de Sevilla, que departió con los congresistas durante la copa de vino español ofrecida por las autoridades militares del Batallón de Movilización y Prácticas, que tanto nos ayudaron en la preparación del local social de Plaza de Armas, donde se pudo disfrutar durante los tres días del congreso de la maqueta HO recientemente montada y en la que pueden circular hasta dieciséis trenes en seis circuitos independientes.

La sesión de trabajos se celebró por la tarde en la sala de juntas de la Zona y por la noche, en el club Deportivo, a orillas del Guadalquivir, se celebró la Cena de Clausura, con baile y cierre final por sevillanas. Algún participante se animó con la guitarra haciendo las delicias de los asistentes siendo muy felicitados los organizadores por los inolvidables momentos vividos durante la estancia en Sevilla.

En este año se dieron de alta en la Federación las Asociaciones de Málaga y Córdoba, con lo que Andalucía tenía cuatro entidades en la Federación.